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lunes, 24 de diciembre de 2012
viernes, 21 de diciembre de 2012
NOCHE DE NAVIDAD
Teresa siempre fue una mujer
luchadora. Al estar su esposo delicado de salud, a ella le había correspondido
la difícil tarea de llevar la familia adelante. Unas veces fregando escaleras,
haciendo labores domesticas, y los fines de semanas trabajando en la cocina de
un restaurante, fregando platos.
Yo tenía el honor de
disfrutar de su amistad, desde los años más penosos y vi sus manos llagadas por
los fuertes líquidos, que usaban en las limpiezas. Mientras ella, nunca perdía la
sonrisa de su boca.
Siempre le dije que un día le
llegaría su premio, se lo merecía, y le
llegó inesperadamente.
Un día en nuestra ciudad crearon
una empresa de vigilantes para la zona azul y luego unos parquin. La
empresa fue ideada para integrar en ella a personas con alguna clase de minusvalía, y ella, que tantas veces había renegado de la
poliomielitis, que padecía en la pierna izquierda y la hacía cojear, se dio
cuenta que Dios escribe recto en líneas torcidas, porque gracias a esa
minusvalía entró en el programa y fue una de los seleccionados.
Para ella fue mejor que ganar la lotería, pasó de no
saber nunca de cuanto dinero podía disponer para el gasto semanal, a la tranquilidad de tener un sueldo mensual
seguro. Al principio ni se lo creía y aunque no le quedó mas remedio que
abandonar su trabajo de limpieza de escaleras y domicilios, no se atrevió a
abandonar su trabajo, de domingos y festivos, temía despertar y que todo fuese un sueño.
Acababan de tocar las diez de
la noche, y esta noche, como tantas
otras noches, tenía que trabajar. Pero Teresa, esa noche sentía la soledad especialmente,
era Noche Buena. Aún no habían tomado los postres, y ya tenía que abandonar
la cena familiar para incorporarse al trabajo.
Le fastidiaba….¡¡¡Dios, como le
fastidiaba!!! Sobre todo porque era cuando estaban
más animados, y ella no hubiese
querido dejarlos, pero el trabajo no esperaba
y ella era muy cumplidora.
Desde hacía catorce años era vigilante de un
parquin… al principio de día, (turnos alternos de mañana y tarde) pero desde
hacía nueve años por encontrarse enfermo
el vigilante de noche, le habían adjudicado ese turno.
Se arrebujó en su chaquetón
del uniforme y emprendió el camino al trabajo, no era muy lejos, pero la
carretera era solitaria y hacía frío. A la luz de las pocas farolas podía ver
como brillaban unos diminutos copos de nieve, no era habitual ver nevar en su
ciudad, era un valle cálido, donde raramente lo hacía, pero durante todo el día
el cielo había estado encapotado, y los viejos del lugar decían que iba a
nevar. Teresa miró los pequeños copos ilusionada, hacía mucho tiempo que no
veía la nieve y pensaba que quizás cuando saliese del Parquin, al día
siguiente, lo encontrase todo blanco.
Cuando entró al cálido
recinto, donde su compañero la aguardaba ansioso, miró los monitores que
ocupaban casi la totalidad de la pared, del fondo y desde los cuales podían ver
cualquier movimiento que ocurriera en los vehículos allí guardados.
--¿Alguna novedad?—
--No, todo ha estado muy
tranquilo, esta noche no hace falta que salgas a limpiar, me aburría y me
entretuve matando el tiempo, hoy podrías cenar en el suelo de limpio que lo he
dejado.--
Con la crisis, los
propietarios del parquin habían eliminado personal de limpieza, solo iban dos
veces por semana. El resto de los días eran ellos en sus ratos libres los
encargados de tal menester.
--Pues muchísimas gracias y
Feliz Nochebuena, ---
Al quedarse sola, fue directa
a su armario, recordaba que guardaba una novela romántica y pensó que era la
noche adecuada para dedicarse a ella, calentita, sin mucho trabajo….pero pasaba
las páginas y no terminaba de enterarse de lo que leía, al final tubo que
dejarla por puro aburrimiento.
Teresa era una gran
aficionada a las baladas, así que preparó su aparato de música, insertó el
último CD que le había regalado su marido, se estiró cómodamente en el sillón puso las piernas en
alto y esperó, hasta que la cabina se llenó con las notas de las melodías que
golpearon las paredes y regresaron a sus sentidos convertidas en emociones. No
entendía porque, pero las lagrimas corrieron por sus mejillas, hoy la ponían
triste. Lo intentó hasta con una película……Nunca se le habían hecho unas horas
tan largas… ¡Jo….le esperaba una noche interminable!
Revisó los monitores, al
principio creyó ver un movimiento junto a la puerta de entrada. Solo fue un
flash, algún coche que pasaría, las
luces le habían jugado una mala pasada, continuó examinando los monitores y le
pareció que todo seguía en calma ¿Quién iba a venir esa noche? Era Nochebuena…
no era noche de estar por las calles, las familias se reunían para celebrar el
nacimiento del Niño Dios, (que como cada año venía para salvarnos y como cada
año terminábamos
Crucificándole.)
Pensaba en su marido,
seguramente estaría haciendo un gran esfuerzo para no dormirse, el cava le
afectaba pero esa noche aguantaría despierto porque estaban sus hijos, su madre,
sus nietos y se sentía feliz…Su madre, desde que enviudó, solía pasar
con ellos la mayoría del tiempo Teresa era la hija que no tuvo y la
quería como a tal…También estaba su hija, ella le preocupaba mucho,… Se había quedado sola por segunda vez
y ya tenía dos hijos. Siempre la apoyaron y el pequeño era el ojito derecho del abuelo.
Los dejó cantando villancicos
junto al Belén que con tanto cariño habían construido. Su nieto mayor con once
años, era tremendo, pero también había puesto su granito de arena, no obstante
se empeñaba en que los Reyes Magos ya tenían que llegar.
Su hijo mayor seguramente ya
se habría ido. El y su pareja eran de pocas visitas familiares, aunque no por
eso se quisieran menos.
Volvió a mirar los
monitores…. fue pasando por todos……primer piso…segundo piso…..tercer piso… Ya
era una rutina porque no pensaba ver ningún movimiento. Pero se equivocaba… al
pasar por el cuarto monitor del tercer piso, le pareció ver una mujer. Solo fue
un instante y se perdió de su área de visión, al principio le pareció que lo
había imaginado, ¿Qué haría una mujer en
Nochebuena, sola, a estas horas en un parking? Continuó examinando los
monitores más atentamente…..pasó por el quinto el sexto… nada… empezaba a creer
que había tenido una alucinación. Entonces de refilón le pareció ver movimiento
en el segundo, siguió atenta a ese monitor….lo escudriñaba cuidadosamente
intentando ver donde se había metido la mujer, y en aquel momento le pareció ver que algo se
movía detrás de un coche.
La policía le tenía advertido,
que en caso de movimientos sospechosos, bajo ningún pretexto debería abandonar
su seguro cubículo, ni siquiera en caso de cualquier incidencia. Había un
teléfono de emergencia conectado directamente con la central, llamó rápidamente
y los puso en antecedentes sobre la
intrusa del parking. Le informaron que en el centro, había habido un atraco con
heridos y todas las fuerzas de servicio estaban desplazadas, que no se le
ocurriese salir, y que en cuanto
pudieran se acercarían, que no pasaba nada….que lo mas probable es que alguien
se estuviese resguardando del frío.
Volvió al monitor… intentaba
imaginar que debía hacer la mujer detrás del coche, solo se la veía un poco, y
en ella tenía fija la mirada, cuando le pareció que caía al suelo.
Ya no aguantó más…… ¿Y si le
pasaba algo? ¿Y si la estaban atacando?... Ella no era muy valiente, pero si lo
suficiente fuerte como para ahuyentar a un posible atracador.
No se lo pensó dos
veces, cogió un bastón que siempre tenía
preparado por si un día tenia que defenderse, salió, cerró cuidadosamente la
puerta, y bajó rápidamente al segundo piso. Escuchó atentamente…… Al principio
no se oía nada, pero luego le pareció escuchar al fondo, un sollozo ahogado. Se
acercó temerosa….no sabía lo que iba a
encontrar al otro lado del coche, pero
su curiosidad era mas grande que su miedo. Había poca luz, y en esa zona
quizás había menos, pero al dar la vuelta al coche lo primero que vio fueron
unos ojos grandes, brillantes, temerosos, suplicantes. Una joven no más grande
que su propia hija, estaba tirada en el suelo, se recostaba en las ruedas del
coche, y debajo de ella, en el suelo, se veía una mancha que en la semi-oscuridad
no podía distinguir lo que era.
Su mente comenzó a trabajar
rápidamente, lo del suelo podía ser sangre…….. No sabía que había pasado,
aunque en realidad tampoco le importaba mucho. Ahora mismo lo más urgente era
sacarla de allí. La joven apenas tenía fuerzas…Teresa le pasó el brazo por la
cintura y la ayudó a levantarse. Casi a rastras la llevó hasta su oficina, allí
había mucha luz, y el ambiente estaba caldeado. Pensó que tenía mucha suerte de
tener ese trabajo, era tranquilo, cómodo y además no estaba mal pagado y aunque
esa noche estuviese separada de su familia, tampoco era tan grave… ¡Cuanta
gente habría que no tenía donde guarecerse!
Miró detenidamente a la
mujer, y se dio cuenta de que era mucho más joven de lo que le había parecido al principio.
--- ¿Quién eres?--- le dijo---
---Me llamo María García, y soy portorriqueña---
No hacía falta que le
preguntase que le había pasado……. Se veía claramente que estaba de parto…
--- ¿Dónde vives?---
---No tengo casa, llegué hace seis meses a España
contratada para el servicio domestico, pero descubrieron que estaba embarazada
y me han despedido del trabajo, como no tenía dinero hice autostop, pero cuando se dieron cuenta que me
encontraba mal, me dejaron en este
pueblo. Perdone por refugiarme aquí.---
---No pasa nada… tranquilízate…ahora llamo a una ambulancia para que te lleven al
Hospital.---
La veía como apretaba
los labios soportando el dolor. Apenas
era una niña, su ropa y sus piernas estaban mojadas, seguramente ya había roto
aguas, por lo tanto el parto se podía producir en cualquier momento. Teresa
había tenido una vida bastante monótona, nunca se había encontrado en una
situación igual y no sabía que hacer. Nerviosa volvió a llamar a la policía
para que enviasen rápido la ambulancia,
pero esa noche había sido muy movida, entre el atraco, y un accidente
que había habido en la autopista todas
las ambulancias estaban en servicio, y le dijeron que hiciese lo que pudiera
que ellos intentarían llegar lo antes posible.
Teresa intentaba distraer a María. Le hablaba
pretendiendo entretenerla, y al mismo tiempo entretenerse ella misma para
evitar los nervios.
--- ¿Cuántos años tienes?---
---Hace tres días cumplí dieciocho---
Le costaba hablar, su dulce
voz salía como a empujones, entrecortada por gemidos de dolor. Estaba de pie,
apoyada en la pared, y le costaba mantenerse firme, las rodillas se le
doblaban, intentó acostarla en el suelo, pero no quería, decía que así los
dolores eran peores.
No sabía que hacer, que decir,
ya no sabía ni que preguntarle, la miraba y la veía tan tierna…tan linda….era
morena, pequeña, con unos ojos negros y grandes, que brillaban
febriles, una cabellera larga, negra, húmeda y pegada a su cara….estaba
delgada, quizás demasiado delgada, solo se le veía barriga, una inmensa barriga
que se movía visiblemente con las contracciones. Ese bebé quería nacer, y no se
iba a esperar ni a policías ni
ambulancias. Teresa empezaba a
darse cuenta que tendrían que apañárselas ellas solas, nunca había hecho nada
igual, pero había visto muchas películas, tan difícil no parecía. María dio un
pequeño grito, se encogió sobre si misma y sus piernas se mancharon de
sangre, Teresa se dio cuenta que ya no
lo podían aplazar mas, el parto era inminente, fue a buscar su chaquetón y lo
extendió en el suelo, la ayudó a acostarse sobre él….se arrodillo ante ella, y
al examinarla vio una cabecita que desde dentro apretaba intentando llegar a la vida. Teresa se
emocionó…no sabía como cogerlo…tenía mucho miedo de dañarlo, pero… o se daba
prisa o el daño todavía podía ser peor,
ya estaba toda la cabeza fuera, la cogió como mejor pudo y con mucho cuidado le
ayudó a salir, nunca se hubiese esperado
que fuese tan fácil, de pronto se encontró con una cosita preciosa, morenita
entre sus brazos, berreaba como un desesperado, intentando absorber todo
el aire que le había faltado durante su penoso viaje a la vida.
Ató con el cordón de sus
zapatos al “cordón umbilical” (tal como había visto en alguna película) y sin
atreverse a cortarlo, tapó al bebé con
el jersey de su uniforme mientras esperaban la ambulancia….Y así
quedaron los tres acurrucados y casi abrazados, dando gracias a Dios porque
todo hubiese pasado.
Por la mañana tuvo que volver
a casa sin abrigo y sin jersey, El suelo estaba cubierto de un manto blanco a
esas horas tempranas, aún casi inmaculado. Hacía frío…mucho frío. Apresuró el
paso para entrar en calor. Su cuerpo estaba helado, pero en su corazón sentía
un agradable calorcillo, esa Nochebuena
había sido diferente, por primera vez en su vida había sentido la
verdadera Navidad…María y el niño ya
estaban seguros en el hospital, la ambulancia había llegado enseguida y detrás
los policías que la felicitaron por su valentía
y decisión. Pero ella sabía que no fue valentía…ella no era tan
valiente….Pero una fuerza interior la dirigió… alguien debió pensar que ella
merecía una Nochebuena de verdad y envió
a María para que tuviese a su hijo en el
Parking.
viernes, 26 de octubre de 2012
UN SECRETO
Voy
a contarte un secreto,
que
ni yo misma sabía,
o
quizás si que lo supe,
pero
no me lo creía.
Lo
descubrí esta mañana,
cuando
aún no amanecía,
al
no sentir tu presencia,
al
ver la cama vacía.
Y
descubrir que he dormido,
cuando
antes no podía,
si
me faltaba el calor,
de
tu piel junto a la mía.
El
sol brilla con más luz,
y
siento la poesía,
el
perfume de una flor
y una
dulce melodía.
Y los
pajarillos cantan,
gorgoritos
de alegría,
porque
ya nada es igual,
ahora,
ha cambiado mi vida.
porque
que al fin he comprendido,
que
tu amor no lo tenía,
y mi
corazón no ha muerto,
porque
ya no te quería.
jueves, 9 de agosto de 2012
martes, 31 de julio de 2012
ANGELES DEL RIO ORBIGO
En el cielo están de fiesta,
porque hay Ángeles nuevos,
y en España están de luto,
Por los pequeños gallegos.
Esos niños, que pasaban,
Sus vacaciones, felices,
A los suyos que les lloran,
Desde el cielo les bendicen.
No lloréis madres gallegas,
,no derraméis ya mas llanto
que una pena tan profunda,
Hasta el cielo esta llegando.
Las nubes lloran de pena,
Las flores se han marchitado,
Que lo mejor de Galicia,
El Señor se lo ha llevado.
Ya no hay risas en las casas,
El dolor, todo ha embargado,
Se rompen los corazones,
De contener tanto llanto.
De los padres, de los niños,
que el Orbigo se ha llevado
Mariangeles
miércoles, 23 de mayo de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
viernes, 11 de mayo de 2012
A LA MEJOR MADRE, MI MADRE
Que poco pensamos
no lo sabe nadie
todos los dolores
que siente una madre.
Ya desde el principio,
con gran sufrimiento,
nos trajo a este mundo
y nos dió su aliento
No salió de casa
no tuvo festejos,
su mejor vestido,
siempre fue muy viejo.
Siempre nos cuidaba,
y nos atendía
no tuvo reposo
ni noche ni día.
Cuando alguna cosa,
para ella quería,
primero pensaba
a quien de nosotros,
mas falta le hacia.
Y que poca ayuda,
a cambio le dimos,
y cuantos disgustos,
tan poco cariño.
Sin embargo ella,
siempre se callaba,
nunca exigía,
siempre perdonaba.
Porque es tan hermoso,
el amor de madre,
que hasta Jesucristo,
al venir al mundo,
quiso tener madre.
Mariangeles
jueves, 10 de mayo de 2012
UNOS ZAPATITOS ROJOS
El señor Miguel era un artesano del calzado, quizás el mejor de toda la provincia, sus zapatos totalmente hechos a mano eran la delicia de sus clientes. Esa mañana observó que en fondo de una de las cajas, quedaba un trozo de piel roja.
No era mucha solo lo que había sobrado de unos zapatos de señora, que le habían encargado las navidades pasadas.
Pensó que con ese trozo se podía hacer alguna cosa linda, lo midió, lo remidió y se dio cuenta que unos zapatos de señora no le saldrían.
Volvió a dejar el material en la caja, se puso a trabajar y cuando ya casi lo había olvidado “flash” una idea vino a su mente.
Lo volvió a coger y pensó que unos zapatitos de niña del número 29 si que le saldrían.
Preparó la horma, se sentó cómodamente en su pequeña silla y se puso a trabajar en ellos.
El señor Miguel cuando fabricaba alguno de los lindos zapatos se olvidaba del mundo y solo pensaba en lo que estaba haciendo. Así pasó toda la mañana, cortó la piel, coloco la suela, los engomó, y los cosió cuidadosamente, les puso unas bonitas hebillas doradas y les dio lustre hasta que su sonriente cara se reflejaba en ellos. Con los lindos zapatitos en las manos, pensó que ahora solo le faltaba una preciosa niña que los llevara.
Los colocó en el escaparate, donde por su belleza y colorido resaltaban, entre todos los demás.
Los zapatitos estaban felices, entre tanto zapato marrón y negro no había duda de quien sería el preferido de las niñas, y orgullosos miraban a sus compañeros por encima de las hebillas pensando…
…..¡¡ aquí os quedareis zapatazos que nosotros nos iremos primero!!
Se oyó la campanilla de la puerta, y entró una señora con una niña rubia como el sol.
---mama, mama, mira que zapatos más bonitos---
---Si que son bonitos, pero necesitamos unos zapatos para el uniforme, esos marrones de cordones son los que nos vamos a llevar.---
Los zapatos marrones, estiraron sus cordones orgullosos, y miraron con burla a los zapatitos rojos, que se quedaron muy tristes y pensativos.
Volvió a oírse la campanilla, esta vez fue una niña de largas trenzas la que se enamoró de los zapatos
. -----¡¡¡ Que bonitos ¡!! Esos son los que quiero---
----No, estos negros de charol son más adecuados para ir a la boda de tu tía, otro día los compraremos.
Y fueron pasando los días, y los meses, y muchas niñas entraron a comprarse zapatos, unas altas, unas bajas, morenas, rubias y hasta alguna pelirroja pasó por la tienda. Pero aunque muchas se enamoraron de los zapatitos, ninguna los compró.
El señor Miguel estaba decepcionado, ¡tanto trabajo!, ¡tan hermosos que habían quedado! Y nadie, absolutamente nadie le había preguntado ni su precio, bueno…. que se le iba a hacer, a veces pasaba que algunos de ellos no había forma de venderlos.
Los zapatitos rojos también estaban decepcionados, los otros zapatos empezaban a reírse de ellos, tanto presumir y ya llevaban cuatro meses en el escaparate…jajaja…otros no estaban ni una hora. Pero seguimos siendo los más bonitos, decían ellos.
Un día llegara una preciosa niña y nos llevará, estaban fanfarroneando cuando notaron una sombra que se ponía entre ellos y el sol. Miraron curiosos y vieron a la niña de no más de seis años sucia, harapienta y con un largo cabello lleno de enredos y suciedad, que cada día se paraba delante del escaparate.
--- ¡Apartare zarrapastrosa! ¿No ves que nos tapas y las niñas lindas no nos pueden ver?---
La pequeña naturalmente no los escuchaba y seguía embobada mirando los lindos zapatitos rojos.
El señor Miguel se había dado cuenta y salió a saludar a la pequeña que cada día admiraba su trabajo.
--- ¿Te gustan? Le preguntó---
---si, son muy bonitos---
---Dile a tu mamá que te los compre, se los dejare muy baratos---
La niña agachó la mirada y el señor Miguel la agachó con ella y se fijó que iba descalza.
---No tengo mamá ---dijo la niña---
--- ¿Pues con quien vives?— ---Con mi padre, pero él no tiene dinero ---
Entonces el señor Miguel recordó que unos días atrás la vio pasar detrás de un borracho como si fuese un perrito perdido, y se dio cuenta que ese borracho debía ser su padre….uffffff pocos zapatos le podría comprar si se lo gastaba todo en vino. Miró sus ojos tristes pegados a los zapatos que brillaban a través del cristal, y luego miró los zapatos que ya habían perdido parte de su lustre por el calor del sol y tuvo una idea....
Era muy difícil que esos zapatos se vendiesen, después de tanto tiempo ya tendrían que estar fuera, pero esa niña los cuidaría y sería feliz de tenerlos. Decidido, abrió el escaparate y sacó los zapatos….
---¿pero que haceeee, esta loco? Gritaron los zapatos,---
Pero el buen hombre no hizo caso acompañó a la pequeña hasta un taburete dentro de la tienda, la sentó y arrodillado delante de ella, colocó los bonitos zapatos en sus pequeños y sucios pies. Los zapatos chillaban y escondían sus hebillas ante una humillación tan grande, ¿Cómo podía el señor Miguel hacerles eso? Ellos habían nacido para calzar los pies de una niña rica y ahora se veían en los de una pordiosera. La pequeña miraba asombrada sus pies, sus ojos brillaban de la alegría y sus manos acariciaban la suave piel que los cubría. Se levantó y dio unas vueltas delante del señor Miguel y saltaba y corría mientras él la miraba con cara sonriente.
Los zapatos gritaban ¡¡¡estate quieta!!! Que nos mareas, pero al mismo tiempo se sentían eufóricos, porque al fin y al cabo, los zapatos se hicieron para eso, para saltar, correr, bailar, y los pobres zapatos que toda la vida se quedan en el escaparate…. ¿Que pena, no? Tan bonitos y no sirven para nada. Eso pensaban por fin los zapatos, cuando veían la cara de envidia de los de la vitrina. Es preferible estar en unos piecesitos, aunque no estén en los de una niña rica, y disfrutar aunque sea dando patadas a una piedra, que morir de viejos quemados por el sol en un lindo escaparate..
Derechos reservados. Mariangeles. Angi
Este cuento se lo regalo a mi nieta Victoria, a la que tanto quiero
martes, 8 de mayo de 2012
UN POCO DE MI
UN POCO DE MI
Hace diez años, mi hijo Carlos se compró un ordenador nuevo y cansado de
verme sentada detrás de él, mirando embobada todo lo que hacía, me regaló el
viejo con una giga de memoria porque decía que para lo que yo haría, ya tenía bastante. Pobrecito, si llega a
saber lo que le iba a caer encima seguro que lo tira al conteiner de la basura.
Yo no tenía ni idea, y
él por las tardes, estaba trabajando en la habitación al lado de la mía,
como me pasaba todo el tiempo llamándolo
por cualquier cosa, al final no venía, me lo explicaba y era yo quien tenía que
resolver los problemas y así poco a poco fui aprendiendo.
Hice algunos cursillos y aprendí a navegar, Word, Power Point, instalar programas, a usar el emule,
el Messenger……
Este ultimo programa me lo enseñó mi hijo Ángel y el me buscó mis primeros contactos, eso si que fue para mi un mundo nuevo, poder
hablar con personas de todas partes del mundo era maravilloso, hice grandes
amigas.
Desde muy joven tuve
una imaginación creativa y descubrí que
ahora era el momento de hacerla servir. Sin pensarlo mucho comencé a escribir
poemas y relatos que junto a otros que ya tenía guardados publiqué en
diferentes páginas y me llenaron de
satisfacción.
Un día Evelyn, una chica maravillosa entró en una de las
paginas donde yo ponía mis relatos y los leyó, me escribió, me felicitó y me
dijo que quería ser mi amiga y desde ese día nunca he encontrado una amiga
mejor por internet, puede que la haya encontrado igual, pero mejor, estoy segura
que no la hay, yo le enseñé a escribir relatos,
aunque no necesitaba muchas enseñanzas, solo un empujoncito y ella a mi me
enseñó a hacer mis primeros diseños, nadie se imagina la paciencia que tubo, me
envió el programa, pero era en ingles y yo no lo entiendo y ella me explicaba,
pero yo soy tan torpe….
Pero cuando puse tímidamente mis pies en ese maravilloso mundo quise adentrarme mas
y Evelyn sabía lo básico, cuando le dije que iba a buscar un sitio donde ampliar mis conocimientos, ella no parecía
muy interesada en seguirme pero por
aquellos días yo conocí, en la
pagina “todo-poco” a
Selva Paz la maravillosa maestruli que me enseñó
todo lo que se. Cuando Evelyn vió mis logros se animó y hoy es una
gran artista que me da cuarenta vueltas.
Me gusta escribir y mis relatos están llenos de aventuras
que en parte las he vivido personalmente (esas son las partes reales, sosas con
muy poco interés) pero cuando esas partes acaban. Las continúo Con aventuras de
mi imaginación.
Unas veces aventureras, otras románticas muchas de ellas muy
atrevidas y aunque siempre he escrito en primera persona, ojala me hubiese atrevido a ser como “Shere”, mi personaje.
ROMANCE A UNA VIEJA ENCINA
ROMANCE A UNA VIEJA ENCINA
En el centro del parque,
Hay una vieja encina,
Cetrina por el tiempo,
Por los vientos roída,
Sus engarfiadas ramas,
De hojas, ya caídas,
Rompen en el paisaje,
Belleza y armonía.
Junto a ella destaca
Otra joven encina,
De ramas agraciadas,
Por sus frutos, lucida.
En cada movimiento,
conque el aire la inclina,
añoranzas produce,
a la marchita encina.
Ella también fue joven,
agraciada, lucida,
al empuje del viento
respondíale erguida.
Y ahora en el ocaso,
al culminar su vida,
olvidada de todos,
se encuentra ya, vencida.
Y cuando la contemplo
pienso yo dolorida,
que al mirar nuestros
viejos,
solo vemos encinas.
con huesos deformados,
y miradas cansinas.
Mariángeles
lunes, 30 de abril de 2012
sábado, 28 de abril de 2012
DÉJAME SOÑAR
DEJAME SOÑAR
No me despiertes amor, que estoy soñando
y en mis sueños al fin, ya soy
feliz.
fantasías que en mis noches voy
trenzando
y que llenan de alegría mi
vivir.
No me despiertes amor, deja que
duerma,
este placido sueño sin dolor,
en mis sueños dejare la puerta
abierta,
y podrás alcanzar mi corazón.
Déjame soñar... hermosos sueños,
donde soy golondrina o soy
gorrión,
para volar tus cielos, y en tu
ventana,
dejar cada mañana una canción.
Y soñaré ser sirena de tus
mares,
pronunciare tu nombre con amor,
que el viento llevara junto a
tu cama,
para arrullar tú sueño con mi
voz.
No me despiertes, no...
deja que duerma,
no quiero despertar, de esta
ilusión
jueves, 26 de abril de 2012
CÁNCER 21 Junio 22 Julio
CANCER
MIS VERSOS
Al escribir estos
versos
solo un deseo me
mueve,
llegar hasta el
corazón
de aquel que me escucha
o lee.
No escribo para los
sabios,
que sabios, poetas tienen.
escribo para
sencillos
para la gente
corriente.
Que aquel que mis
versos lea
también sepa
comprenderme
y que igual que yo
los siento,
en sus almas se
reflejen.
Mariangeles
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