En mis manos apretado,
tu corazón yo tendría
para que no se escapase,
ni de noche ni de día
En una caja de plomo,
tus ojos encerraría,
y no viera tu mirada,
mas persona que la mía.
Si yo tuviera poder,
tu voz enmudecería,
para que nadie la oyera,
que tu voz es solo mía.
Con cadenas y candado,
tus manos amarraría
para que no acariciaras,
otra piel, sino la mía.
Y cuando al final del
tiempo,
se nos acabe la vida,
dentro de una misma caja,
irán tu alma y la mía,
Y los dos encadenados,
llegar a la eterna vida,
donde el amor nunca muere,
donde los celos se olvidan.
Mariangeles
Mariangeles

No hay comentarios:
Publicar un comentario