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miércoles, 23 de mayo de 2012
martes, 22 de mayo de 2012
lunes, 21 de mayo de 2012
viernes, 11 de mayo de 2012
A LA MEJOR MADRE, MI MADRE
Que poco pensamos
no lo sabe nadie
todos los dolores
que siente una madre.
Ya desde el principio,
con gran sufrimiento,
nos trajo a este mundo
y nos dió su aliento
No salió de casa
no tuvo festejos,
su mejor vestido,
siempre fue muy viejo.
Siempre nos cuidaba,
y nos atendía
no tuvo reposo
ni noche ni día.
Cuando alguna cosa,
para ella quería,
primero pensaba
a quien de nosotros,
mas falta le hacia.
Y que poca ayuda,
a cambio le dimos,
y cuantos disgustos,
tan poco cariño.
Sin embargo ella,
siempre se callaba,
nunca exigía,
siempre perdonaba.
Porque es tan hermoso,
el amor de madre,
que hasta Jesucristo,
al venir al mundo,
quiso tener madre.
Mariangeles
jueves, 10 de mayo de 2012
UNOS ZAPATITOS ROJOS
El señor Miguel era un artesano del calzado, quizás el mejor de toda la provincia, sus zapatos totalmente hechos a mano eran la delicia de sus clientes. Esa mañana observó que en fondo de una de las cajas, quedaba un trozo de piel roja.
No era mucha solo lo que había sobrado de unos zapatos de señora, que le habían encargado las navidades pasadas.
Pensó que con ese trozo se podía hacer alguna cosa linda, lo midió, lo remidió y se dio cuenta que unos zapatos de señora no le saldrían.
Volvió a dejar el material en la caja, se puso a trabajar y cuando ya casi lo había olvidado “flash” una idea vino a su mente.
Lo volvió a coger y pensó que unos zapatitos de niña del número 29 si que le saldrían.
Preparó la horma, se sentó cómodamente en su pequeña silla y se puso a trabajar en ellos.
El señor Miguel cuando fabricaba alguno de los lindos zapatos se olvidaba del mundo y solo pensaba en lo que estaba haciendo. Así pasó toda la mañana, cortó la piel, coloco la suela, los engomó, y los cosió cuidadosamente, les puso unas bonitas hebillas doradas y les dio lustre hasta que su sonriente cara se reflejaba en ellos. Con los lindos zapatitos en las manos, pensó que ahora solo le faltaba una preciosa niña que los llevara.
Los colocó en el escaparate, donde por su belleza y colorido resaltaban, entre todos los demás.
Los zapatitos estaban felices, entre tanto zapato marrón y negro no había duda de quien sería el preferido de las niñas, y orgullosos miraban a sus compañeros por encima de las hebillas pensando…
…..¡¡ aquí os quedareis zapatazos que nosotros nos iremos primero!!
Se oyó la campanilla de la puerta, y entró una señora con una niña rubia como el sol.
---mama, mama, mira que zapatos más bonitos---
---Si que son bonitos, pero necesitamos unos zapatos para el uniforme, esos marrones de cordones son los que nos vamos a llevar.---
Los zapatos marrones, estiraron sus cordones orgullosos, y miraron con burla a los zapatitos rojos, que se quedaron muy tristes y pensativos.
Volvió a oírse la campanilla, esta vez fue una niña de largas trenzas la que se enamoró de los zapatos
. -----¡¡¡ Que bonitos ¡!! Esos son los que quiero---
----No, estos negros de charol son más adecuados para ir a la boda de tu tía, otro día los compraremos.
Y fueron pasando los días, y los meses, y muchas niñas entraron a comprarse zapatos, unas altas, unas bajas, morenas, rubias y hasta alguna pelirroja pasó por la tienda. Pero aunque muchas se enamoraron de los zapatitos, ninguna los compró.
El señor Miguel estaba decepcionado, ¡tanto trabajo!, ¡tan hermosos que habían quedado! Y nadie, absolutamente nadie le había preguntado ni su precio, bueno…. que se le iba a hacer, a veces pasaba que algunos de ellos no había forma de venderlos.
Los zapatitos rojos también estaban decepcionados, los otros zapatos empezaban a reírse de ellos, tanto presumir y ya llevaban cuatro meses en el escaparate…jajaja…otros no estaban ni una hora. Pero seguimos siendo los más bonitos, decían ellos.
Un día llegara una preciosa niña y nos llevará, estaban fanfarroneando cuando notaron una sombra que se ponía entre ellos y el sol. Miraron curiosos y vieron a la niña de no más de seis años sucia, harapienta y con un largo cabello lleno de enredos y suciedad, que cada día se paraba delante del escaparate.
--- ¡Apartare zarrapastrosa! ¿No ves que nos tapas y las niñas lindas no nos pueden ver?---
La pequeña naturalmente no los escuchaba y seguía embobada mirando los lindos zapatitos rojos.
El señor Miguel se había dado cuenta y salió a saludar a la pequeña que cada día admiraba su trabajo.
--- ¿Te gustan? Le preguntó---
---si, son muy bonitos---
---Dile a tu mamá que te los compre, se los dejare muy baratos---
La niña agachó la mirada y el señor Miguel la agachó con ella y se fijó que iba descalza.
---No tengo mamá ---dijo la niña---
--- ¿Pues con quien vives?— ---Con mi padre, pero él no tiene dinero ---
Entonces el señor Miguel recordó que unos días atrás la vio pasar detrás de un borracho como si fuese un perrito perdido, y se dio cuenta que ese borracho debía ser su padre….uffffff pocos zapatos le podría comprar si se lo gastaba todo en vino. Miró sus ojos tristes pegados a los zapatos que brillaban a través del cristal, y luego miró los zapatos que ya habían perdido parte de su lustre por el calor del sol y tuvo una idea....
Era muy difícil que esos zapatos se vendiesen, después de tanto tiempo ya tendrían que estar fuera, pero esa niña los cuidaría y sería feliz de tenerlos. Decidido, abrió el escaparate y sacó los zapatos….
---¿pero que haceeee, esta loco? Gritaron los zapatos,---
Pero el buen hombre no hizo caso acompañó a la pequeña hasta un taburete dentro de la tienda, la sentó y arrodillado delante de ella, colocó los bonitos zapatos en sus pequeños y sucios pies. Los zapatos chillaban y escondían sus hebillas ante una humillación tan grande, ¿Cómo podía el señor Miguel hacerles eso? Ellos habían nacido para calzar los pies de una niña rica y ahora se veían en los de una pordiosera. La pequeña miraba asombrada sus pies, sus ojos brillaban de la alegría y sus manos acariciaban la suave piel que los cubría. Se levantó y dio unas vueltas delante del señor Miguel y saltaba y corría mientras él la miraba con cara sonriente.
Los zapatos gritaban ¡¡¡estate quieta!!! Que nos mareas, pero al mismo tiempo se sentían eufóricos, porque al fin y al cabo, los zapatos se hicieron para eso, para saltar, correr, bailar, y los pobres zapatos que toda la vida se quedan en el escaparate…. ¿Que pena, no? Tan bonitos y no sirven para nada. Eso pensaban por fin los zapatos, cuando veían la cara de envidia de los de la vitrina. Es preferible estar en unos piecesitos, aunque no estén en los de una niña rica, y disfrutar aunque sea dando patadas a una piedra, que morir de viejos quemados por el sol en un lindo escaparate..
Derechos reservados. Mariangeles. Angi
Este cuento se lo regalo a mi nieta Victoria, a la que tanto quiero
martes, 8 de mayo de 2012
UN POCO DE MI
UN POCO DE MI
Hace diez años, mi hijo Carlos se compró un ordenador nuevo y cansado de
verme sentada detrás de él, mirando embobada todo lo que hacía, me regaló el
viejo con una giga de memoria porque decía que para lo que yo haría, ya tenía bastante. Pobrecito, si llega a
saber lo que le iba a caer encima seguro que lo tira al conteiner de la basura.
Yo no tenía ni idea, y
él por las tardes, estaba trabajando en la habitación al lado de la mía,
como me pasaba todo el tiempo llamándolo
por cualquier cosa, al final no venía, me lo explicaba y era yo quien tenía que
resolver los problemas y así poco a poco fui aprendiendo.
Hice algunos cursillos y aprendí a navegar, Word, Power Point, instalar programas, a usar el emule,
el Messenger……
Este ultimo programa me lo enseñó mi hijo Ángel y el me buscó mis primeros contactos, eso si que fue para mi un mundo nuevo, poder
hablar con personas de todas partes del mundo era maravilloso, hice grandes
amigas.
Desde muy joven tuve
una imaginación creativa y descubrí que
ahora era el momento de hacerla servir. Sin pensarlo mucho comencé a escribir
poemas y relatos que junto a otros que ya tenía guardados publiqué en
diferentes páginas y me llenaron de
satisfacción.
Un día Evelyn, una chica maravillosa entró en una de las
paginas donde yo ponía mis relatos y los leyó, me escribió, me felicitó y me
dijo que quería ser mi amiga y desde ese día nunca he encontrado una amiga
mejor por internet, puede que la haya encontrado igual, pero mejor, estoy segura
que no la hay, yo le enseñé a escribir relatos,
aunque no necesitaba muchas enseñanzas, solo un empujoncito y ella a mi me
enseñó a hacer mis primeros diseños, nadie se imagina la paciencia que tubo, me
envió el programa, pero era en ingles y yo no lo entiendo y ella me explicaba,
pero yo soy tan torpe….
Pero cuando puse tímidamente mis pies en ese maravilloso mundo quise adentrarme mas
y Evelyn sabía lo básico, cuando le dije que iba a buscar un sitio donde ampliar mis conocimientos, ella no parecía
muy interesada en seguirme pero por
aquellos días yo conocí, en la
pagina “todo-poco” a
Selva Paz la maravillosa maestruli que me enseñó
todo lo que se. Cuando Evelyn vió mis logros se animó y hoy es una
gran artista que me da cuarenta vueltas.
Me gusta escribir y mis relatos están llenos de aventuras
que en parte las he vivido personalmente (esas son las partes reales, sosas con
muy poco interés) pero cuando esas partes acaban. Las continúo Con aventuras de
mi imaginación.
Unas veces aventureras, otras románticas muchas de ellas muy
atrevidas y aunque siempre he escrito en primera persona, ojala me hubiese atrevido a ser como “Shere”, mi personaje.
ROMANCE A UNA VIEJA ENCINA
ROMANCE A UNA VIEJA ENCINA
En el centro del parque,
Hay una vieja encina,
Cetrina por el tiempo,
Por los vientos roída,
Sus engarfiadas ramas,
De hojas, ya caídas,
Rompen en el paisaje,
Belleza y armonía.
Junto a ella destaca
Otra joven encina,
De ramas agraciadas,
Por sus frutos, lucida.
En cada movimiento,
conque el aire la inclina,
añoranzas produce,
a la marchita encina.
Ella también fue joven,
agraciada, lucida,
al empuje del viento
respondíale erguida.
Y ahora en el ocaso,
al culminar su vida,
olvidada de todos,
se encuentra ya, vencida.
Y cuando la contemplo
pienso yo dolorida,
que al mirar nuestros
viejos,
solo vemos encinas.
con huesos deformados,
y miradas cansinas.
Mariángeles
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