¡Ya llegó
la Navidad!
La gente con alegría,
intercambian sus regalos.
Pero a la orilla
de un puente,
hay un niño tiritando.
Aunque nadie
se da cuenta.
Es que nadie se ha enterado.
La gente pasa deprisa,
hacia el cine y el teatro,
mientras que al lado del puente,
El pequeño está llorando.
Al pasar una pareja,
,ven al niño acurrucado.
Ella quiere detenerse,
él estira de su brazo.
Esta noche es Nochebuena,
y ellos están invitados.
En casa de unos amigos,
de los más ricos del barrio.
El champán
brilla en las copas,
ricas viandas en los platos,
se cantan los villancicos,
junto al Belén, bajo el árbol.
Se cantan por tradición,
porque es costumbre cantarlos.
Y se alaban las figuras,
del Belén, tan bien logrado.
Al fijarse en el Belén,
en la cueva
por mas dato,
ven que falta una figura,
En el centro del retablo.
¿Dónde está el niño Jesús?
Lo buscan por todos lados,
No lo saben encontrar,
Porque no saben buscarlo.
y con cariño arropado,
El no está en la reunión,
Porque no ha sido invitado
Está allí al lado del puente,
Heladito acurrucado,
Mientras en
todas las casas,
Celebran su cumpleaños.
Angi

Hermoso poema navideño, que incluye una severa crítica a la pérdida del valor original de la fiesta para convertirla en una apoteosis del consumismo.
ResponderEliminarEn realidad, yo odio las Fiestas Navideñas. Aún cuando mis hijos eran pequeños, las pude disfrutar algo por ellos. Pero crecieron
ResponderEliminar